← Todos los posts

Liderazgo en ciberseguridad

Formar a la próxima generación de líderes cibernéticos

Kin Levi

Un buen CEO deja personas capaces de decidir sin esperar permiso para todo. Para eso hay que enseñar criterio, no solo repartir tareas.

Retrato de Kin Levi sentado en un estudio de pódcast
Kin Levi

Yo evaluaría mi eficacia como CEO también por las decisiones que las personas pueden tomar cuando no estoy disponible. Si toda elección importante sube en la jerarquía, he repartido tareas sin formar líderes. Quiero personas capaces de justificar una decisión, reconocer sus límites y responder por sus consecuencias.

Delegar con límites claros

Empezaría por decisiones que el negocio necesita asignar: excepciones temporales, prioridades de corrección o accesos de proveedores. Acordaría los recursos disponibles, las áreas que deben consultarse y las condiciones que exigen elevar la cuestión. Dentro del acuerdo, debo aceptar una recomendación distinta de la mía. Adivinar mis preferencias enseña obediencia.

Dar estructura a la incertidumbre

Mi guion plantearía seis preguntas: ¿qué promesa protegemos? ¿Qué hay que decidir ahora? ¿Qué sabemos y cómo lo sabemos? ¿Qué opciones son viables? ¿Quién soporta las consecuencias? ¿Qué evidencia o acontecimiento exigirá revisar la decisión?

Compararía el coste de esperar y la dificultad de dar marcha atrás con la exposición técnica. Pedir más evidencia exige precisar qué falta, cómo obtenerla y qué acepta la empresa mientras espera. La revisión necesita un responsable capaz de actuar.

Probar el criterio cuando falla una premisa

En un ejercicio hipotético, un socio necesita ampliar su acceso a la plataforma de atención al cliente. Operaciones quiere aliviar la cola, pero la visibilidad de los registros es amplia y las aprobaciones no se han probado. Pediría al candidato que comparara avanzar, aplazar para verificar controles y empezar con un alcance limitado y supervisión.

Cada camino tiene un coste: exposición, solicitudes pendientes o personal desviado de otras tareas. Si el supervisor deja de estar disponible, la persona debe revisar el plan, buscar un control viable o elevar el conflicto. Examinaría cómo cambia la recomendación ante el nuevo hecho. Una propuesta prudente pierde fundamento cuando su control no puede funcionar.

Revisar el razonamiento y exigir continuidad

Después reconstruiría lo que se sabía en cada momento. Mis comentarios señalarían un responsable indefinido o una premisa sin apoyo, en vez de exigir vagamente presencia ejecutiva. Una buena decisión puede acabar mal; una elección descuidada puede quedar sin prueba. Examinaría proceso y consecuencias, incluida la obligación de reparar.

Asignaría una acción posterior con responsable, criterio de finalización y revisión. El seguimiento revela criterio más allá de la presentación.

Hacer de la sucesión una tarea presente

Buscaría trayectorias diversas y protegería el cuestionamiento sin diluir la responsabilidad. Usaría simulaciones cuando las consecuencias excedan la autoridad del candidato. Ampliaría su autonomía al observar que consulta a los afectados, revisa premisas y cumple compromisos. Mi pregunta sería: ¿qué decisión depende aún de una sola persona y quién puede practicar asumirla?

Kin Levi